jueves, 3 de diciembre de 2015

Genios

Corría 1973, Paco de Lucía tenía 26 años, estaba grabando Fuente y caudal y en determinado momento el productor le dijo que no había material suficiente para completar el disco, que debía añadir un tema. Entonces De Lucía pidió unos minutos, durante los cuales se dio un paseo por el estudio de grabación; allí estaban trabajando otros músicos, entre ellos algunos de los más populares del momento: el guitarrista oyó a Los Marismeños interpretando Caramba, carambita, y a Las Grecas cantando Te estoy amando locamente. Luego volvió al estudio, llamó a un bajo y a un bongó y, sin más, improvisó Entre dos aguas.

“Pero, si te fijas bien”, añadió Rebollar, “dentro de esa rumba, disueltas en ella, están las melodías de Los Marismeños y Las Grecas”. Es verdad: el monstruo las devoró, convirtió su latón de éxito veraniego en el oro de la rumba más inolvidable del flamenco. Es lo que suelen hacer los genios.

Palos de Ciego - Un monstruo omnívoro - Javier Cercas

martes, 24 de noviembre de 2015

Empezar por el pasado


Altamirano 36. 1939




Altamirano 36. Hoy.



No somos conscientes de las cicatrices que todavía quedan en esta ciudad. Las que se curaron no pueden ocultar la historia viva que hay bajo nuestros pies.

Gracias a Juan Larrea por este descubrimiento.

martes, 17 de noviembre de 2015

El ciclo terrorista

De repente el ruido cesó, se oyeron voces, después empezaron a sonar los disparos. Todo pasó muy rápido, mi cabeza quedó debajo de sus piernas, en ese momento no sabía dónde estaba él, pero él si sabía dónde estaba yo ya que movió sus piernas para cubrirme debajo de ellas. Dijo mi nombre pero al poco tiempo dejó de hablar, sí podía seguir notando su respiración y su corazón. Me quedé tumbada en su pecho durante un tiempo, imposible saber cuánto. Luego llegó la policía y dijo que teníamos que salir, no quería dejarle, pero me obligaron a separarme de él. Nos llevaron fuera a la calle y no nos dejaron volver. Mientras me limpiaban la sangre me dijeron que le estarían curando.

Pensamos ahora en París, pero este testimonio podía haberse dado en los atentados en Líbano un día antes, en Turquía el mes anterior y se seguirán sucediendo esporádicamente en cualquier ciudad del mundo: será Aleppo, Islamabad, El Cairo, Tel-Aviv, Boston o Madrid, pronto el terrorismo encontrará la forma de irrumpir en nuestra cotidianidad.

Lo que hoy llamamos terrorismo es una actualización llena de innumerables matices de otro tipo de guerras desiguales que han plagado la historia, algunas nobles y justas, otras regidas por intereses personales, algunas económicas, políticas y sin duda, religiosas. El aglomerante religioso que conforma el yihadismo y todas las formas en las que se ha manifestado durante los últimos 25 años, hace que se asocie, cuanto ni más se equipare, al propio Islam a estos movimientos. Esta homologación, inculcada en la sociedad occidental por varios agentes que no me atreveré a abordar en este post, conforma uno de los mayores peligros para nuestra sociedad, pues es para este movimiento la base de una de las pocas armas lo suficientemente poderosas como para conseguir una victoria sobre el enemigo, que es sin más, la sociedad que todos nosotros conformamos.

Esta sucesión de guerras desiguales, sea cual fuere su caso particular, nos enseña que hay pocas formas para el bando débil de derrotar al adversario. Todas estas estrategias tienen dos aspectos fundamentales: por un lado se intenta hacer desistir al contrario de su dominio, por falta de rentabilidad o interés frente al coste del combate; por otro, se busca la legitimación de su lucha en el ámbito en el cual pueden encontrar apoyos. Esta legitimación, puede conseguir en algunos casos ser lo suficientemente grande como para proveer del poder económico y social suficiente para conseguir la victoria, nombrar casos vuelve a ser una terapia peligrosa, pero seguro que al lector se le viene a la cabeza más de uno.

Busca de legitimidad en el aliado y desistimiento en el enemigo, el juego con estas dos variables en lo que a la lucha terrorista se refiere es vital, ambas herramientas bien combinadas pueden utilizarse de forma cíclica, actuando una sobre otra como contrapesos.

Esto es, el ciclo se inicia con una acción terrorista, ya sea contra objetivos civiles o económicos (o ambos), esto da lugar a una reacción en caliente del bando dominante, que intenta atacar al grupo terrorista de forma probablemente poco efectiva dada su inmediatez y previsibilidad. Este ataque causa en la mayor parte de los casos estragos en la población civil donde la insurgencia se esconde. Tras un tiempo de retiro, éstos saben cómo aprovechar el sufrimiento de esta población para ganar legitimidad en la lucha, para esta legitimidad actúan de forma catalizadora ingredientes como la identidad nacional o regional, la histórica, la étnica y la más efectiva, la religiosa. Posteriormente se pasa a un estado de calma en el que el desistimiento vuelve a imperar. De forma inesperada y elegida por el bando débil el ciclo vuelve a iniciarse con otro ataque. Para la segunda ocasión la lucha del grupo terrorista tiene más apoyos que en el ciclo anterior.

Es de vital importancia por tanto no perder la perspectiva de los acontecimientos, un ataque dentro de una guerra desigual no hace sino reactivar el ciclo, un círculo vicioso donde la fuerza dominante puede acabar cayendo hasta el punto de perder esta situación inicial de dominio. En el caso de occidente contra los extremismos islámicos, es todavía algo más que una quimera, pero la deriva es inequívocamente desfavorable hacia nosotros.

El ciudadano occidental y especialmente el europeo actúa con una desidia incontestable hacia los actos de barbarie que se dan en el resto del mundo, bajo su burbuja de seguridad diaria, vive aletargado del sufrimiento en el extranjero, hasta el punto que se sorprende de ver llegar a gente que huye de la violencia en sus costas. Siria, Kurdistán, Palestina, Argelia, Sáhara y resto del África subsahariana, son conflictos que están a pocas horas de avión de nuestras fronteras y que parecen no incumbirnos, vetamos incluso la participación de nuestros ejércitos en estos conflictos. En este punto cabe preguntarse si el ciudadano occidental de hoy en día es capaz de interiorizar el sufrimiento que hay en el mundo. La violencia artificial y poética que inunda los medios de comunicación y el ocio de pequeños y mayores provoca que todo parezca un videojuego, evoca a que lo que aparece en las pantallas no es del todo real.

Nos enfrentamos a momentos cruciales del nuevo ciclo, tras el ataque en París y a la vista de las noticias se espera una reacción inmediata, se habla de pacto antiyihadista, el resto del ciclo ya lo hemos descrito. A esto hay que añadir las reformas en caliente que se esperan, reducción de las libertades y la privacidad del ciudadano, mayor poder de la fuerza e intervención a la sociedad civil, esta es una doble deriva de ataque contra la población donde se esconde el terrorista y la propia sociedad atacada. Esta acción deslegitima a la vez nuestro estado de derecho y nos desplaza hacia un estado autoritario y autocrático, tal y como es el del adversario.

Pese a la inspiración hollywoodiense que nos atormenta a diario, no existen las guerras buenas, ni justas, sin embargo, para una potencia dominante como es la nuestra sí hay una guerra efectiva o provechosa frente a una intervención equivocada que menoscaba nuestros intereses. Por lo tanto no es, en mi opinión, una cuestión de realizar o no una intervención militar, la importancia reside en la forma y el momento de intervenir. El factor clave es invertir el ciclo que una y otra vez se viene repitiendo durante las últimas décadas y cuya amplitud es cada vez mayor.

Era impensable en los noventa que un grupo insurgente de este tipo aspirara a dominar un territorio de forma permanente (y menos de un tamaño dos veces el Reino Unido) y disponer de simpatizantes nacidos y educados en las sociedades enemigas. Añadido a esto, en las sociedades dominantes adquieren cada vez más voz colectivos que de forma totalmente inconsciente abogan por la desmilitarización e instan a sus gobernantes a desmovilizar la inversión en defensa y seguridad. Por otro lado, los dirigentes se mueven por intereses cortoplacistas y electoralistas mientras que en la ciudadanía no se valora el trabajo de miles de personas que arriesgan su vida para que podamos vivir en nuestra falsa sensación de completa seguridad.

Es por tanto vital que los estados de derecho reaccionen de forma efectiva contra las entidades terroristas, se puede mantener el estado de derecho y las libertades, fomentar la igualdad y la integración en las sociedades occidentales y establecer un plan de reconstrucción, educación y crecimiento de los países donde el terrorismo se aloja. En lo que a las intervenciones militares se refiere, éstas han de ser planificadas y con objetivos de carácter estratégico y regional y por supuesto no responder a ataques previos. Los ataques más efectivos son los que más riesgo y planificación suponen: mesurados y a pequeña escala, basados en información y guerra igualitaria, por duro que sea, en el terreno enemigo.

Estas medidas, y otras muchas que se me escapan, exigen de una coordinación entre países así como de una visión estratégica, las sociedades democráticas occidentales, unidas otras consolidadas en oriente medio y extremo oriente, han de ser las que lideren esta estrategia. Para ello, se necesita de tiempo, dosis inagotables de diplomacia y contrarrestar intereses locales por otros supranacionales. No hace falta describir la dificultad que entrañan si quiera iniciar cualquiera de estas medidas.

El mundo está en guerra y Europa, por tanto, también. La violencia política está aumentando de forma lenta pero creciente en muchos lugares del planeta, el extremismo islamista en oriente medio es sólo uno de los conflictos que de forma inminente acecharán el status quo mundial. Hay otros: tensiones en las rutas comerciales marítimas del pacífico, la necesidad del petróleo y otros recursos de las nuevas potencias mundiales, las tensiones regionales en la zona septentrional, la contaminación y un largo etcétera de potenciales conflictos que determinarán el siglo XXI. Está en nuestra mano evitar que lleguen a un conflicto a gran escala y también es nuestra responsabilidad estar preparados para ello.

Foto: El País

viernes, 4 de septiembre de 2015

Basura ideológica

Deténgase, siéntese un momento, mire dentro, examine, búsquela, tanto usted como yo la tiene, lleva ahí toda su vida pero quizás nunca haya sido consciente de ello.

Formúlese primero la pregunta, tan frecuente y embarazosa para muchos, de si se considera de izquierdas o de derechas. Probablemente usted me dirá que no se encuentra en ninguno de los dos grupos, me sentiré aliviado y esperaré que me esté diciendo la verdad. Si no, su interiorizado paquete de basura ideológica de derecha o izquierdas del aun presente guerracivilismo saldrá a flote. Me dará un sinfín de tópicos y falsas certezas frente a aspectos comunes de nuestro imaginario colectivo y que van en el siguiente párrafo. Realmente inaguantable.

Plantéese seriamente su posición sobre aquellos hechos superpuestos, peleados y olvidados de nuestra cotidiana y revuelta actualidad. No me cabe duda de que para todos y cada uno de ellos tendrá una opinión bien formada, si no usted seguro será tomado por imbécil. A saber: corrupción política y empresarial (y para eso tiene usted donde elegir), políticas de inmigración, cambios en la legislación (tanto pasados como futuros), Constitución, homosexualidad, liberalismo/proteccionismo/socialismo/comunismo económico, Islam, Venezuela, Franco, privatización/gestión privada de la Sanidad, Educación para la Ciudadanía, Izquierdo y Marhuenda, gasto en defensa e intervenciones militares en el extranjero, cooperación internacional, pelo largo y pendientes, los toros, la bandera, nacionalismo vasco y catalán, lo ruso y los alemán, los andaluces, la Iglesia Católica, Dios, Francisco, el aborto, subir el IVA, Eurovegas (¿se acuerda?).

Elija cualquiera de ellos, retroceda y mire cuándo se forjó una opinión sobre ellos, dependiendo del caso, ésta se basará en experiencias o percepciones pasadas, incluso de su más tierna infancia. Tendrá origen en datos puntuales o detallados, verdaderos o falsos, en personas que le educaron, que le infundieron miedos, certezas, basándose en el “es lo correcto”, “lo justo”, “lo lógico”.

Probablemente nunca podrá llegar al origen del asunto para la mayoría de los conceptos, no desespere. Miles de estudios hay sobre la materia, su opinión se basa en una innumerable cantidad de variables que nadie ha podido modelizar, ni siquiera parametrizar mínimamente. Si alguien lo ha hecho, nunca lo ha publicado porque es la herramienta perfecta para dominar el mundo.

Le he mostrado una puerta cerrada, cambie de estrategia. Examine las fuentes de la información en la que se basan sus opiniones, también las experiencias, que en muchos casos quizás ni han sido suyas, sino de allegados, empezará a ver que todas provienen del mismo ámbito, o de esas personas de manual mencionadas anteriormente, ya está llegando a algo. Por último, si es plenamente consciente y admite que sus verdaderas opiniones son exactamente las de su partido político, sabré de usted que es un político o un forofo.

Empezando por los partidos políticos, tenga en cuenta que son empresas privadas y a la vez subvencionadas que se dedican a canalizar ideologías e intereses de todo tipo desde el más ético y valioso al más deshonesto, todo ello para definir el gobierno de la Administración del Estado. Estos son los verdaderos profesionales de la basura ideológica, escúchelos con atención y escepticismo, piense por qué muestran sus opiniones hacia una determinada vertiente u otra. Mire cuáles son los intereses puntuales de esos partidos, sólo serán los suyos cuando les convenga para ganar poder. Entre la amalgama de verdades, medias verdades, mentiras absolutas, justos ideales y bajas pasiones hay escondida basura ideológica recién creada dispuesta a ser adquirida por usted.

Continuando con los medios de comunicación, usted me dirá también que el periódico que lee es el más plural y objetivo, desengáñese también, usted lo lee porque es el que le informa de manera más adecuada a sus opiniones. Saben alimentar sus miedos y fomentar sus cabreos, insisten en las noticias que le inclinan a ciertas opiniones y obvian o enmascaran otras. Estos medios le machacarán con esta basura ideológica creada por otros, se la pondrán en bandeja todos los días para que usted pueda alimentarse de ella. Tendrá a su disposición contertulios de magazine o de varieté, aquellos que pueden opinar de cualquier cosa sin tener ni datos, ni experiencia ni formación relacionada. Desafortunadamente, el periodismo está siendo dominado por aquellos que no son periodistas y los foros de opinión están llenos de personajes con perfiles cada vez más bajos.

Por último, preste mucha atención a las personas queridas o cercanas, son las más peligrosas porque con ellas tenemos la guardia baja. Nos hablan mientras las queremos o las encontramos en zonas de confort, cuanto ni más delante de una cerveza. Es innegable que tanto usted como yo nos hemos basado en opiniones de otros para forjar las nuestras. Su cuñado puede ser muy listo, o un completo ignorante. Tenga cuidado en el segundo caso porque en estos ámbitos se sirve indiscriminadamente basura de segunda, tercera o cuarta mano. Esta es la peor de todas. Lo que antes eran leyendas, superstición, superchería, ahora son los expertos de taberna, el que tiene opinión para todo y está dispuesto a decir cualquier barbaridad para imponer su razón y su ego. Por último, está su abuela, aquella que asiente fervorosa delante de la televisión frente a una u otra corriente. La quiere y por eso nunca la contradirá, aunque no esté de acuerdo con el “más razón que un santo”.

Ya puede que lo tenga casi en la mano, pero no se despiste. Una vez limpias, lo difícil es ser consecuente con esas ideas, todos las modelamos acordemente a nuestros intereses, prejuicios, miedos o desconocimiento, o lo que es peor, dejamos que otros lo hagan por nosotros. Tal y como hablábamos: tu partido, tu periódico, tus amigos.

Sea exigente con los partidos políticos con los que sea cercano, tanto de la calidad de sus opiniones como la del perfil de sus dirigentes. Participe de la política activamente pero no formando parte de un argumentario gratuitamente, exprese sus opiniones como simpatizante, afiliado o miembro de un partido, no se ha descubierto herramienta más útil hasta ahora para este cometido. Haga uso de ella y vele por su eficacia.

Contraste las informaciones que lea, compre revistas y prensa especializada de los temas que le interesen, intente comprender lo que escriban los científicos. Diferencie opinión de información. Utilice los medios de comunicación generalista sólo para lo que son, para conocer la actualidad, pero no para aprender, ni para informarse, ni para enriquecerse. Para eso hay otras formas mucho más honestas y veraces.

Aprenda a identificar sentimientos y pasiones frente a verdades y realidades. Escuche con atención al que sabe porque puede demostrarlo, deje que aquel que se hincha de falsa razón llegue a su límite elástico y atáquele sin piedad con argumentos sólidos y veraces. Si lo desea, dese el gusto de ponerle en ridículo.

No caiga en la simpleza del “sentido común” ni de “cosas sensatas”, sea crítico, sea fresco, sea exigente con la calidad de sus dirigentes, información y opiniones. Le hará un favor a usted mismo y a la sociedad en la que vive.
Una vez conseguido, podrá estar usted equivocado o no, pero para eso, amigo mío, tenemos muchas horas por delante para hablar sobre ello.

domingo, 16 de octubre de 2011

Volviendo a Sol


No hay nada como una noche de insomnio febril y alucinación por sobredosis de ibuprofeno para volver a retomar un blog abandonado la friolera de dos años y tres meses.

Qué hay de nuevo amigos lectores (ya seais virtuales, ocultos o quizá inexistentes), un servidor se vuelve a presentar y de nuevo redefine este blog como lugar de vertido descontrolado y probablemente poco ecológico de pensamientos propios y ajenos (¡mis queridos colaboradores!), como siempre con el intento de acercarse a la realidad y tras el mas justo filtro del sentido común que, como dicen, es el menos común de los sentidos.

Muchas cosas han pasado durante este tiempo, haciendo referencia a mi último post, a Cristiano Ronaldo le ha dado tiempo a meter casi 100 goles con el Real Madrid, Kaká es un cadáver futbolístico y el tercero en discordia está aun sin definir, suertes dispares pese a partir todos del mismo lugar y circunstancia. Supongo que igual será para todos vosotros, espero que hayáis metido muchos goles durante este tiempo, figuradamente hablando, se entiende.

Al que os escribe nadie le tiene envidia por ser guapo, rico y jugar bien al fútbol, como diría nuestro amigo de Madeira, pero sin duda no tiene nada de lo que quejarse, más bien lo contrario.

Y qué decir de este nuestro mundo en los dos últimos años: que partíamos de una crisis temporal que se ha convertido en crónica, que tenemos más y más herramientas para comunicarnos y cada vez estamos más solos y desinformados, que es octubre y que estamos en verano, que la gente está indignada, se manifieste o no, o reniegue del termino porque sus diarios de a bordo no les permitan salirse del programa. Otros, unos pocos, lamentablemente viven totalmente anestesiados.

Pero no desesperemos, pese a los altibajos, si trazamos una regresión lineal en lo que a dignidad humana se refiere, desde nuestros más primarios ancestros ésta sale claramente positiva por lo que, si en miles de años no ha cambiado la tendencia, confiemos que así se mantenga.

Tenemos que mirarnos con urgencia lo de mantener en la más absoluta miseria a millones de personas de nuestra especie, a destruir lenta pero sistemáticamente a otras y lo de meter debajo de la alfombra toda la toxicidad que creamos, lo de permitir que intereses individuales o grupales estén por encima de los mundiales, globales.

Hay muchos luchando por mejorar este mundo, más de los que la gente se piensa pero lamentablemente menos de los que se necesitan. En todo caso, vamos a ser optimistas hoy que hemos visto a miles de personas en Madrid y millones en muchas otras ciudades con una idea común, que otro mundo es posible, que no se va cambiar la tendencia.


miércoles, 8 de julio de 2009

Cristianos en la arena

No sé si os acordaréis, y creo que es la primera vez que se habla de deporte en este blog, que hace unos 40 días el F.C. Barcelona culminó lo que objetivamente es la mejor temporada de su historia, tres títulos en una temporada, con relativa facilidad y desplegando un juego comparable a los mejores que se han visto en esos equipos ya metidos dentro de la onomástica futbolística. No hay más claro ejemplo hoy por hoy de lo efímero del éxito. Una buena campaña de puro marketing puede hacerle cualquier cosa a la propia realidad.

La mayoría de las portadas, tanto deportivas como en las de información general o en diarios regionales trajeron ayer una foto a todo color de nuestro amigo Cristiano Ronaldo y su magnificente presentación en el Bernabéu, que nadie caiga en el error, hay camisetas, hay balones, hay estadios, copas, escudos… pero esto no tiene nada que ver con el fútbol, tomando claro la acepción habitual, que dice que es un deporte.

Un poligonero de Madeira, un brasileño legionario de cristo y un rapao de los suburbios de Lyon se vienen a jugar al futbol a Madrid, sin parafernalia mediática todo parecería normal. Detalles, una campaña ejemplar para el público al que va dirigida (es decir, chabacana, imbécil, ególatra y completamente sensacionalista) y piropeada por el trozo de papel más leído a diario en este país (cosa también digna de lamentar) hacen el efecto unidos a más de 200 millones de euros a tocateja y con los tiempos que corren…

Los exaltados intermitentes, es decir, ese tipo de gente que se hace fan de un grupo en Facebook del tipo “más dinero para comer y menos para el fútbol” y acto seguido se preocupa de si Madonna se ha hecho un tatuaje en el culo o si tal estampado esta de moda, no debería pensar que esto es una cifra desorbitada o absurda, cuando un empresario de tal calibre (para que nos vamos a engañar) se gasta dinero, no es para perderlo, aunque tenga que asumir sus riesgos.

Aquí radica pues la tristeza del asunto: una sociedad en la que marcan el tono deficientes mentales que llenan estadios y se quedan roncos de chillar subnormalidades; cada vez más liberal, vacía, consumista y tan estúpida como para hacerle pensar, y con verdadera razón, a un empresario que es rentable este tipo de negocio. Si éstas se han convertido en las cosas que una sociedad se ilusiona o demanda para ocupar su tiempo libre no es a la crisis a quien deberíamos temer, es nuestra soberana idiotez lo que va a provocar que licenciados universitarios acaben vendiendo camisetas en el Corte Inglés o moviendo sus culos al extranjero.

martes, 23 de junio de 2009

23 de Junio, 1985

Alrededor de las 07:14 hora del meridiano de Greenwich, “squawked 2005” la señal del transponder el Boeing 747 de la compañía Air India que cubre la ruta Toronto-Bombay desaparece del radar del del International Shannon Airport (Irlanda) sin emitir ningún tipo de señal de alarma o mayday.

Los 307 pasajeros y 22 tripulantes de la aeronave murieron cayendo a aguas del Atlántico, pocos minutos después el ATC activa el protocolo de alarma y se pide a los cargueros de la zona que verifiquen el suceso. Menos de dos horas después el Laurentian Forest descubre un escenario dantesco de hierros, maletas y cuerpos flotando a unos 190 kilómetros de la costa del condado de Cork.

Muchas casualidades se dieron para tal fatal suceso, entre otras, que la maleta portadora de la bomba fuera aceptada en el check in del aeropuerto de Vancouver pese a que su propietario estuviera aún en la lista de espera del por entonces habitual overbooking, también, que el avión se retrasara 55 minutos, lo que provocó que aún no hubiera entrado en el espacio aéreo británico. Si el avión no se hubiera retrasado, el artefacto hubiera explotado con el avión haciendo escala en Heathrow tal y como lo hizo ese mismo día otro en el aeropuerto de Narita, Tokyo, matando a dos operarios.

No fueron encontrados responsables de la matanza vivos y el juicio, el más caro de la historia canadiense hasta el momento duró casi veinte años, la pena más dura fue para el fabricante de los dos artefactos. Terminó su condena en 2007 saliendo de la cárcel sin emitir declaración alguna. El resto de los imputados fueron declarados inocentes por falta de pruebas.

A la misma hora que este avión desaparece del radar, un celador bigotudo y sudoroso acaba de terminar el turno de noche, corre a través de los pasillos de un hospital con un ya retirado uniforme a medio cambiar y una felicidad impaciente en su cara, su segundo hijo acaba de nacer.

Es innegable que el poder del destino nos pone en diferentes lugares definiendo casi todo, incluso la vida o la muerte, ese niño jamás conoció la tragedia hasta hoy y pocas veces ha pensado durante su vida qué derroteros de la ciencia, la mística o el más libre albedrío le hicieron nacer en ese momento, en ese lugar y no en otro, con ese aspecto, de esa forma.

Ese niño terminó siendo aeronáutico, pacifista y especializado en armamento, digamos que pese a ser muy cruel a la realidad nunca le faltó ironía.

viernes, 12 de junio de 2009

Finales, principios y expectativas.

Pues vaya, sí que hace tiempo que está esto abandonado.

Y poco haremos hoy porque tengo un examen dentro de tres horas, supongo que lo llevo bien si estoy aquí perdiendo el tiempo.

Muchas son las cosas que han pasado en estos dos meses y que me hubiera gustado comentar. La desidia, el infortunio o el simple olvido las han dejado en el tintero, porque tiempo siempre hay.

Entre ellas, pues se me ocurren por ejemplo la moda que extendió en los empleados franceses de secuestrar a sus jefes si decían que les iban a someter a un ERE (esta gente sí que sabe como negociar con sus líderes, que se lo digan al cuello de Louis XVI. Que Sarkozy no se ponga más tonto de lo que acostumbra, que es mucho). La cara de lastimica del jefe de 3M encerrado en su despacho era para verla.

Los últimos devaneos de nuestros amados políticos, el aborto, Gürtel, Garzón y demás parafernalia diaria sin contar por supuesto con una campaña para las europeas constructiva e interesantísima, ejem.

Bolonia, mejor me ahorro comentarios porque si no lo explico pausadamente el que leyera este blog podría echarseme al cuello. (Gracias a mis pocos fans, os quiero, contad con que estáis entre un grupo muy selecto).

Otra de nuestra querida Esperanza, multar a las almas caritativas que decidieran acoger a un inmigrante ilegal en su casa. Vomitivo como poco, seguid votando madrileños míos.

La venta de la niña de Slumdog Millonaire o la posible muerte de los padres del niño, bulos o realidad, no me extrañaría nada que fuera cierto. Nadie se creyó lo de Lady Tabares al principio, pero pocos años después de la película la mayoría del reparto había muerto y ella sigue en la cárcel.

Y noticias noticiosas, el fin de Altamirano 36 está cerca, pero no temáis tanto el título como la sustancia, o insustancia, de este blog permanecerá intacta sea cual sea el futuro del que escribe, a no ser que mi coautor prefiera otra cosa.

Bueno chicos, se acerca el final del curso y acaban de comenzar los examenes, qué nos deparará el verano y lo que venga detrás. ¡Que no os corroa el ansia!

¡Vaya! (y no es coña). Un helicoptero azul, rojo y blanco sobrevolando mi casa.

Zapatero, lo que viaja este hombre.

jueves, 2 de abril de 2009

ER. And in the end...

Esta noche emite su último capítulo de la durante 15 años incorruptible Urgencias.

Que una serie haya podido permanecer en pantalla con el nivel con el que ha acostumbrado a sus seguidores supone un gran mérito, haciéndola una de las series que estudiarán generaciones venideras que se dediquen a esta disciplina.

Impacta sin duda, lo que el mundo de los seriales televisivos ha cambiado desde que el en 1994 sonó por primera vez la característica música de la cabecera. Este momento supuso un antes y un después del dominio de ABC y sus series típicamente moralistas para dejar el prime time televisivo en manos de la productora de Steven Spielberg, todo gracias a la creación del genial y recientemente fallecido Michael Crichton.

15 años donde se puede ver como ha cambiado la televisión, el mundo de la medicina y por aun más la realidad mundial y la tecnología (véase que en las 4 primeras temporadas ni siquiera había móviles). 331 capítulos plagados de grandes actores, grandes historias y una técnica narrativa, calidad interpretativa y genialidad argumental jamás utilizada antes en televisión.

10 años tenía cuando se estreno en la infame TVE y estaba en primaria, ahora estudiando mi segunda carrera y viéndola por internet, como cambian las cosas.

¡Hasta siempre!

viernes, 13 de marzo de 2009

You suck

Our enormously productive economy... demands that we make consumption our way of life, that we convert the buying and use of goods into rituals, that we seek our spiritual satisfaction, our ego satisfaction in consumption... we need things consumed, burned up, replaced and discarded at an even accelerating rate.

Victor Lebow (1942)

Verdades como puños en veinte minutos. (Cosas que se aprenden en mis nuevas ocupaciones)

domingo, 22 de febrero de 2009

Oscars 2009 (y VI). Palabras que no se llevó el viento.

Frost/Nixon

Ron Howard (2008)

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Para cerrar el capítulo de los Oscars nos queda Frost/Nixon. Puedo afirmar, que, en mi opinión, ésta es la verdadera sorpresa de este año, rara vez una película semidocumental y sobre hechos puramente políticos ha llegado hasta estas cotas de visibilidad.

Nos situamos en 1977, Richard Nixon ha dimitido por los varios escándalos que salpicaron su presidencia y ha pasado varios años en el absoluto ostracismo. David Frost, un presentador bastante conocido pero con una estela de mediocridad tras varios programas tipo Talk Show o Esta pasando emite una oferta tan inteligente como arriesgada, una entrevista cara a cara con uno de los mayores dominadores de la dialéctica de la historia de la política.

Empezando con una estructura documental, acaba recreando lo que fue en realidad una verdadera batalla de argumentos, control del tiempo, de la temática y de la superioridad psicológica. Cayendo evidentemente en dos armas preferentes de la política, utilización magistral de la demagogia y del populismo.

Ambos actores cumplen de sobra su papel, Michael Sheen, el Tony Blair de The Queen, al que algún día me gustaría ver haciendo un papel de malo y Frank Langella que hace una caracterización bastante libre del denostado presidente que no queda demasiado mal. Puede que se lleve el Oscar por lo relevante de su personaje.

Película para estar concentrado en los detalles y muy apropiada para horas y horas de debate derivado.

Esta noche el desenlace. Mañana ojeras para el trabajo.

viernes, 20 de febrero de 2009

Oscars 2009 (V). La del Holocausto de todos los años

The Reader

Stephen Daldry (2008)

Cuenta la rumorología hollywoodiense que la ampliación de categorías de la que se ha venido hablando desde hace mucho tiempo ha de incluir una, que se llamará Mejor película sobre el Holocausto del año (en España deberíamos tener la de Mejor película sobre la Guerra Civil de tal o cual año, José totalmente convencido desde que me abrieras los ojos en este sentido).

Pues sí, The Reader es la mejor película sobre el Holocausto del año, y en el baúl de sus méritos ha de incluirse que aun recurriendo a un tema tan intenso como es el de la muerte de 40 millones de personas lo hace de forma aséptica y no se aprovecha demasiado de este hecho.

Kate Winslet opta al Oscar a mejor actriz por su interpretación de la iletrada Hanna Schmitz, una carcelera nazi que acabaría con sus huesos en la cárcel. La historia, es una más, y digo una más porque no tiene nada de especial de esas que se cuentan sobre esta época, y que tanta impresión nos han causado película tras película.

Extraño es, también, que el Oscar (si es que se lo lleva) vaya a ser por esta película y no por Revolutionary Road (nominada a mejor película) y abre el interrogante de si en esta institución se dan los premios por la verdadera calidad interpretativa o por destacar sobre un fondo mediocre (como pasa en esta película).

Dejará bastante indiferente la historia de amor y el burdo final, que no llega a conmover pese a ser bruto y bastante previsible.

A salvar, las interesantes, aunque breves, disquisiciones que se presentan a la altura de los juicios de Nüremberg de qué es la legalidad y la justicia y de cómo fue administrada en este caso.

Oscars 2009 (IV). Grandes historias

Milk

Gus van Sant (2008)

De grandes historias vienen los Oscars de este año, como contrapartida a The

Curious Case… esta película esta basada en un hecho real, que es la vida de Harvey Milk, el primer político homosexual de la historia de Estados Unidos.

Sin menospreciar a la película, que es de excelente calidad en muchos sentidos, con una historia como esta se tiene mucho ganado. Las biografías de mitos como este siempre conducen a buenos resultados. Aún así, Gus Van Sant, un director bastante mediocre en mi opinión, podría haber sacado mucho más jugo de esta historia. Alguien con más talento hubiera hecho de este guión una película a recordar, al igual que podría haber pasado con El indomable Will Hunting.

Despellejamientos aparte, Milk es una película interesante, bien estructurada y de narración medianamente conseguida. No aburre y aunque no consigue recrear demasiado bien el ambiente del San Francisco de los años 70 como otras películas tiene como mérito el no haber caído en la polémica barata o el victimismo dejando un alegato a favor de la libertad sexual e igualdad de derechos muy digno y contundente.

Lo mejor de todo, un Sean Penn que pierde aceite por todos los lados de forma muy verosímil, transformándose, como ya ha hecho otras veces, de forma magistral. En mi opinión y sin ver a Mickey Rourke y Richard Jenkins en sus respectivas películas, debería llevarse la estatuilla. A destacar también el papel de Josh Brolin, nominado a mejor actor secundario, se merece llevarse el premio.

Sin ser una película imprescindible, ineludible es conocer la historia de este mito homosexual que rompió, con gran mérito en su época, otro de los fundamentos hipócritas de la sociedad americana.

martes, 17 de febrero de 2009

Oscars 2009 (III). La sorpresa, el fenómeno y la polémica.

Slumdog Millionaire

Danny Boyle (2008)

Por extrañas razones que pueden dar para páginas y páginas, directores como

Danny Boyle hacen grandes obras como fue la ya película de culto Trainspotting y pasan diez años haciendo basura tras basura de forma intencionada. Afortunadamente y por razones místicas estos directores vuelven a aparecer bajo los focos de tiempo en tiempo con alguna buena película, este es el caso de Slumdog Millionaire.

Cierta originalidad y buen argumento es el que ofrece este largometraje algo coral centrado en la vida de Jamaal Malik y de cómo un perro iletrado de los suburbios de Bombay puede llegar a contestar las preguntas del conocido programa ¿Quién quiere ser millonario?

Poniendo como excusa la respuesta a las preguntas de la versión india de Carlos Sobera, esta película repasa las sufridas vivencias que desde pequeño ha de afrontar este atormentado personaje. Su actor, pese a tener presencia con la cámara deja escapar una oportunidad muy buena para hacer un buen papel, ya que es bastante inerte a las cosas que le pasan durante la película, no se si por exigencias del guión o por impasividad propia, una pena.

No podía faltar la eterna historia de amor (como dijimos, tan cinéfila) con Latikah y todas las vivencias que este par de inconscientes tienen a lo largo de sus vidas. Agradable es ver, una vez más, la impactante escena India, llena de matices y colores pese a recrear ambientes pobres y sucios, la iconografía de este país es algo que personalmente me ha gustado desde siempre.

Interesante película sobre todo en sus momentos iniciales, con originalidad en su forma y con un final made in Bollywood que deja al espectador poco habituado a estas explosiones de bailoteo eléctrico un poco perplejo.

viernes, 13 de febrero de 2009

Oscars 2009 (II). Todo para arrasar, algo que ofrecer.

The Curious Case of Benjamin Button ......... David Fincher (2008)

Presentarse frente a una película sin saber nada de ella es una ventaja frente a la sorpresa. A mitad de enero todavía no había llegado el halo de basura mediática que suele rodear a este tipo de películas y ello le dio la capacidad para sorprenderme gratamente, no habría estado tan predispuesto después de la algarabía de carteles que han empapelado Madrid estos días.

The curious case of Benjamin Button es una película de la que se hablará durante mucho tiempo ya que goza de la originalidad propia y la magnificencia de las grandes historias, del estilo Forest Gump. David Fincher vuelve de nuevo a dar en el clavo aunque no de manera tan certera como ya lo hiciera con Se7en o The Fight Club. Pese a todo, esta película sí que tiene todo para triunfar y llevarse un carro de estatuillas (tiene 13 nominaciones) y es que este director, o su productora, ha aprendido de sus errores y ha sabido rodear una película talentosa de ese envoltorio de éxito que hará que sea la gran triunfadora de este año (si es que la Academia no nos sorprende, cosa que pasa de vez en cuando).

Sin entrar en disquisiciones de si estamos ante un nuevo English Patient y valorando la película, ésta podría calificarse de excepcional en cuanto a su narración, completamente estructurada y verosímil pese a estar rodeada de un realismo mágico que, sobre todo al principio la envuelve en una nebulosa típica de los cuentos fantásticos. Posteriormente, la historia cogerá un excelente hilo argumental que capta la atención durante las dos horas que le quedan a la película, cosa muy meritoria.

Brad Pitt sigue dejando perlas de nivel interpretativo por encima de lo común, estando Cate Blanchett a la altura de las circustancias. Estos dos actores quedan unidos pues por una de esas historias que no se olvidan, donde se le permite a ambos el lucimiento personal con un guión que acompaña y una historia propicia para momentos muy intensos. Por otro lado, lo de Brad Pitt es bastante sorprendente, lleva una racha de películas donde tiene actuaciones enormes y, le tenemos para rato en muchas otras futuras, aterrador.

A destacar, el enorme esfuerzo de caracterización de los personajes en muchas partes de la película, pese a vivir en el mundo de la mentira visual, sigue sorprendiendo lo que puede hacer un ordenador y unos cuantos trozos de látex.

Con todo esto, este curioso caso quedará en la memoria de los que vean esta película como una fábula de cómo se puede vivir la vida o de cómo debería vivirse, del amor eterno (tan cinéfilo) y de la fuerza que tiene el destino.

Llevad reparado el moquero para alguna de sus escenas.

domingo, 8 de febrero de 2009

Oscars 2009 (I). Mucho de lo bueno para más de lo mismo.

En mis próximos posts, y debido al tiempo libre del fin de los exámenes os iré contando algo sobre las películas que compiten este año por el dorado Oscar de la academia.

Revolutionary Road

Sam Mendes (2008)

Como ya hiciera en American Beauty, este magnífico director vuelve a desmontar la vida americana desde dentro. Hizo falta por aquella época que Kevin Spacey tuviera sueños subidos de tono con la amiga de su hija y que un pirado que grababa bolsas aparentara ser homosexual para ganarse la vida vendiendo marihuana. Sin embargo, en este caso no se utilizan elementos tan grotescos como los que en 1999 hicieran ganar a este director 5 Oscars, entre ellos el de mejor película.

Revolucionary Road presenta una pareja acomodada de mitad de los años 50, con casa con jardín y televisión de madera de pino. Desde el primer minuto, desgrana los sueños y las pasiones de sus personajes que, tras un noviazgo bohemio y pasional se encuentran con dos hijos y una vida por delante llena de hastío y rutina.

Pese a ser un largometraje escaso en cambios de ritmo y ambiente, no deja a un lado en ningún momento la tensión escénica que, sus protagonistas, infunden en cada palabra y cada gesto, de una forma casi teatral. Kate Winslet y Leonardo Di Caprio se resarcen así de su anterior largometraje juntos, el infame Titanic. Ambos actores ya han venido demostrando estos años el nivel y el talento que poseen y con esta película rubrican un ciclo muy importante en sus carreras, el de desembarazarse de una iconología de actor de quinceañeras por un lado y de actriz mediocre y gris, por otro. Los hechos acaecidos entre las paredes de la casa alcanzan en algún momento un nivel casi claustrofóbico de cómo dos personas pueden llegar a destruirse, literalmente.

Y queda así, una gran obra que destapa de nuevo los sentimientos más profundos y oscuros de la sociedad americana y que desmitifica todo tipo de simplezas morales y hechos consumados.

Mencionar por último la nominación de esta actriz por otra película, The Reader, en la que no hay espacio para la mitad del talento interpretativo que se demuestra aquí, pero ya sabemos que bien bonita queda y cuanto vende una película sobre el Holocausto.

Próximo post, El curioso caso de Benjamin Button.

miércoles, 31 de diciembre de 2008

Efecto 2009

Razones varias ha habido para que tuviera el blog abandonado este mes. Los preparativos de Navidad, los marrones laborales de final de año, dimisiones y derivados, apariciones de elfos oscuros y lesiones por la embestida de Rudolph (como sabéis, el reno de la nariz roja).

Para año nuevo, muchas más aventuras y novedades así como algún propósito con muchas papeletas de no cumplirse.

¡Feliz año a todos!

domingo, 7 de diciembre de 2008

Google me!

Tienes al alcance de tus dedos la mayor suma de conocimientos de toda la humanidad y lo único que se te ocurre es buscar «Britney Spears».

viernes, 28 de noviembre de 2008

mundano, na.

(Del lat. mundānus).

1. adj. Perteneciente o relativo al mundo.

2. adj. Dicho de una persona: Que atiende demasiado a las cosas del mundo, a sus pompas y placeres.

(...)

Diccionario de la R.A.E.

Otros planetas

Supongo que, después de conocer de oídas una ciudad, es inevitable tener prejuicios antes de visitarla o en el mismo momento de hacerlo. Ciertamente, en lo que se refiere a Bailén, que es el tema que nos ocupa hoy, adquiere muchos más matices al asociarla a una persona e imaginar durante mucho tiempo lo que te han contado una y mil veces.

Llegar a Bailén es gratificante ya con solo sentir alivio después de jugarte la vida en el barranco de Despeñaperros el cual, pese a ir a paso tranquilo y con el cinturón puesto, hace desconfiar después de ir durante dos horas por la llanura. De un vistazo, sabemos que entramos en un pueblo desde el mismo momento que vemos casas bajas, gente que cruza la calle sin mirar y hace parar el coche y perros asilvestrados que tienen más cuidado que los propios peatones.

Bailén es un pueblo afable, sencillo, sin florituras urbanísticas pero bastante ornamentado (acostumbrado a las casas sobrias castellanas). Resalta, a los ojos del espectador poco prolijo por esos lares las fachadas alicatadas (algunas con más gusto que otras) y un acento andaluz poco conocido, muy diferente al de Cádiz o Sevilla (los cuales en algunos momentos han llegado a cansarme, ya sólo por su mitificación folklórica). Éste, tiene una dicción más melódica, menos jaspeante y por supuesto totalmente carente de eses al final de palabra, ya sean plurales, conjugaciones o llanas o esdrújulas. Totalmente recomendable una conversación de bar del tipo Chusteh e un ná, y de que el Madrid no pué jugá asindemal.

Por sus calles, sorprende la gente joven, cosa que, para este tipo de pueblos es algo de lo que enorgullecerse. Para ellos, el ritmo de vida es como el de la gente cualquier pueblo de tamaño similar: los cuatro o cinco sitios de reunión (polideportivo, plaza o bares, según la edad), y el ritmo repetitivo que a cualquier animal de ciudad le volvería loco en menos de una semana.

Bailén se levanta soleado en mi paseo improvisado. Sorprende su luz, que no se esconde entre altos edificios. Los ancianos empiezan a llenar las plazas y hablan entre ellos en corrillos, chavales con chándales bien marcados con grandes letreros se dirigen a jugar al fútbol, al balonmano, baloncesto. Los padres pasean con sus hijos pequeños. Pasa el coche de la policía, el que conduce conoce al que en ese momento está sacando el perro, se para en medio de la calle y hablan, ambos gesticulan ávidamente y ríen, el coche arranca de nuevo…

Se podría decir que esto es una estampa normal del planeta Tierra, será porque llevo tiempo sin pisar un planeta como este que me sorprende.

Enhorabuena Marina.